REGRESANDO A CASA POR MELISSA MONROY

mayo 17, 2020
Como muchos de ustedes ya habrán leído llevo dos meses viviendo en Barcelona, España. Llegué 10 días antes que declararan el estado de emergencia y nos pusieran a todos en confinamiento por la pandemia del COVID-19. Ha sido toda una experiencia, vivir mi llegada a esta ciudad y pasar la cuarentena pero siempre sacando lo mejor de cada situación.

Hace unas semanas les conté todo sobre mi llegada, que me tuve que mudar hace un mes en medio de todo esta caos del Coronavirus y que estaba viviendo toda esta experiencia junto a Melissa, mi roomie. Nos toco vivir este tiempo de cuarentena juntas y fue lo mejor que nos pudo pasar, nos apoyamos muchísimo y pasamos de ser unas desconocidas a ser mucho más que amigas, yo ya la considero mi hermana.

Hace una semana y un par de días nos dijeron que iba a salir un vuelo humanitario de España hacia Panamá y como Melissa ya había terminado sus estudios acá la decisión más sensata era que ella se fuera en este vuelo y con ella también se iba un pedacito de mi corazón. 


Van a pensar que soy muy dramática pero es que no es lo mismo vivir con alguien y que solo se vean en las mañas o por las noches a vivir con una personas por 2 meses y medios y verse 24 horas al día, 7 días a la semana. Nos hicimos muy cercanas en este tiempo y me daba mucha tristeza saber que se iba pero por otro lado estaba muy feliz porque por fin regresaría a nuestro país y estaría con sus familiares.

Justamente hace una semana a esta misma hora ya Melissa iba rumbo a la madre Patria, no había llegado a Panamá y ya yo la extrañaba pero ahora conversamos todos los días y seguimos en constante comunicación y decidimos que ella pudiera contar su historia por medio de UN PASO A LA VEZ y que todos ustedes supieran un poco de lo que tuvieron que vivir ella y otros 226 panameños que tomaron este vuelo humanitario desde Madrid.

Hoy UN PASO A LA VEZ  le da  espacio a Melissa para que les cuente su experiencia: "REGRESANDO A CASA EN UN VUELO HUMANITARIO"




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"El día que recibí la noticia de que se iba a realizar un vuelo humanitario desde España, les soy sincera no tuve la mejor reacción. Lloré y me sentí muy estresada. No estaba preparada para regresar aún, sentía que me faltaba tiempo para cerrar mi ciclo en Barcelona. El jueves 30 de abril del 2020, la cancillería lanzo un comunicado con el vuelo. Fue un caos entre todos los panameños que estábamos en España.

La organización que percibí desde que estaba en Barcelona, era vaga. Me estresé muchas veces porque teníamos una escasa semana para hacer muchas cosas y la información que nos daban era a cuenta gotas, pero ok… es una situación ÚNICA, nueva, diferente y realmente comprendo que no es algo sencillo. Al pasar los días las cosas mejoraron, una encargada del CECODI hasta hizo un grupo de WhatsApp donde nos detallaba todas las cosas (que estaban a su alcance) y nos preguntaba casi que todos los días, si estábamos claros, si teníamos alguna duda, etc.

Salimos de Barcelona el sábado 9 de mayo a las 10 de la noche en un bus que organizamos entre la secretaria del cónsul de Panamá en Barcelona y yo. Cada uno de los interesados tuvo que pagar su pasaje de casi 100€ y en el trayecto estábamos obligados a utilizar mascarilla en todo momento y tener todas las medidas de seguridad. Llegamos a Madrid a las 5:00 de la mañana y nos tocó esperar en un desierto aeropuerto, donde solo había policías. 





Nos quedamos esperando ahí, con mucho sueño y hambre, por suerte llevamos emparedados para desayunar, ya que como era de esperarse todo estaba cerrado en el aeropuerto de Barajas.  A eso de las 10 de la mañana empezaron a llegar los panameños que venían de otros lados de España e incluso de otros países de Europa, iniciamos el proceso de check in el cual fue bastante demorado y tedioso ya que teníamos que mantener las distancias y éramos arriba de 200 personas enlistadas para este vuelo. A las 2:00 pm empezamos a abordar del avión y a las 3:00 de la tarde salimos para Panamá.

En el vuelo nos sentaron con un asiento libre de por medio, debíamos utilizar mascarillas de manera obligatoria durante todo el trayecto y nos dieron dos comidas, pero en una sola entrega, querían evitar en lo posible el contacto entre la tripulación y los pasajeros. Cuando llegamos a Panamá, todos empezamos a aplaudir y gritar emocionados, fue un feeling que jamás olvidare. Finalmente estaba en mi Patria después de vivir probablemente una de las semanas más estresante de mi vida. A las 5:45pm el avión aterrizó en PANAMÁ y debo decir que toda la atención que recibí desde que puse un pie en suelo panameño ha sido muy buena, realmente de reconocer y aplaudir. El personal del aeropuerto Internacional de Tocumen, funcionarios y personal médico del MINSA, colaboradores de la Cancillería de Panamá y hasta personal de la Policía Nacional nos hicieron sentir seguros y cómodos en todo momento desde nuestra llegada y nos han brindado cada día una sonrisa que traspasa la mascarilla que tienen puesta.


¡SHOW TIME! Lo describo así porque realmente me sentí en una película de Hollywood. La prensa estaba ahí esperándonos, el personal del MINSA cubierto de pies a cabeza, dirigiéndonos a cada uno de nosotros con todas las medidas sanitarias que teníamos que cumplir.  Una vez ya estábamos en los gates del aeropuerto, nos dividieron en grupo, nos tomaron todos nuestros datos y por supuesto nos tomaron la temperatura. Todo el personal fue muy amable y hasta se les dio prioridades a personas con bebes, de la tercera edad y con situaciones especiales.

A nuestra llegada a Panamá todavía no nos habían dicho dónde íbamos a hacer la cuarentena, solo sabíamos que íbamos a pasar 14 días en algún sitio y se rumoreaba que podría ser en un albergue o en algún hotel de la localidad, en este punto ya estaba confirmado que éramos 227 panameños que llegamos en este vuelo humanitario desde Madrid. Nos hicieron tomar nuestras maletas y subir ordenadamente en unos buses que nos estaban esperando y empezó el trayecto hasta que llegamos al hotel SORTIS, donde antes de entrar nos tomaron nuevamente la temperatura. Sinceramente pensaba que iba a desmayarme mi cuerpo estaba muy cansado, pero sabía que teníamos que cumplir con los requerimientos sanitarios del MINSA y se notaba que la demora en todo, era porque estaban trabajando con pinzas, es decir, cuidando cada detalle de toda la situación para evitar que una noticia linda de panameños repatriados, se volviera un caos. No les voy a negar que ya estaba exhausta, muchas horas de vuelo, muchas horas de espera, pero finalmente ya estaba muy cerca de poder tocar una cama y descansar, era la luz al final del túnel.


Una vez en el hotel nos explicaron los procedimientos y nos dieron la opción de elegir un compañero de cuarto. Nos dieron cena, una botella de agua, un pack de artículos personales: Jabón, gel alcoholado, desodorante, papel higiénico y otros artículos de primera necesidad. Subimos a la habitación, con espectacular vista de la ciudad, agua caliente, aire acondicionado, cable e internet, un baño enorme, neverita, sofá, escritorio, mesita de noche y puedo seguir…. Es decir, mucho más que solo “condiciones mínimas” como nos habían dicho en la declaración jurada.


Nos traen desayuno, almuerzo y cena todos los días, y la doctora/enfermeros nos llaman todos los días para saber si tenemos algún síntoma o conocer como estamos; vienen a la habitación a limpiarla y nos permiten que de lunes a viernes nuestros familiares nos traigan lo que sea que necesitemos, obviamente con excepciones de licor, cigarrillos y no podemos ordenar comida por delivery.

El resto de la semana ha sido tranquilo, ah claro… con excepción del martes que me HICIERON LA PRUEBA. Yo estaba aterrada por su puesto, porque me dolía la garanta y las órdenes eran de anunciar cualquier síntoma y así lo hice. Así que no dudaron en subir a mi habitación y hacernos la prueba a mi compañera de cuarto y a mí. Nos dijeron que nos entregarían los resultados en 5 días. ¿se imaginan estar con esa zozobra por 5 días? 5 días es demasiado tiempo para esperar esos resultados, no podía dormir, pero luego de dos días nos llamaron a la habitación para darnos la grandiosa noticia de que las dos éramos NEGATIVO. Ese día nos vestimos bonitas (sin pijama) y estuvimos de súper buen mood. 



En conclusión, debo decir que si bien es cierto llegar a Panamá en esta situación no es un sueño de princesas, me siento MUY orgullosa de mi país por toda la gestión que han realizado con las personas que hemos venido desde Europa en el vuelo humanitario el domingo 10 de mayo y que hoy cumplimos 7 días de los 14 que tendremos que pasar en esta cuarentena total.

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Melissa eres una persona muy valiente y al igual que  todos los que tomaron este vuelo humanitario y pasaron por momentos de estrés e incertidumbre hoy damos gracias que están en buen estado de salud y en 7 días más llegaran a sus hogares y disfrutaran con sus familiares

Hoy Un PASO A LA VEZ desde la voz de Melissa Monroy y muchas gracias a ti por compartirnos esta historia. Te quiero mucho.


Un abrazo,

Un paso a la vez
Un paso a la vez

Mujer Panameña, viajera empedernida, amante del buen comer.

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